top of page
Buscar

El miedo a engordar no es solo sobre peso: qué hay realmente detrás



Si alguna vez has pensado:


💬 “Tengo que tener cuidado con lo que como, no quiero engordar”

💬 “Si subo de peso, voy a sentirme fatal”

💬 “No puedo perder el control con la comida”

💬 “Sólo si adelgazo voy a poder ser feliz"


Quiero que sepas algo: no estás sola.


El miedo a engordar es algo con lo que muchas personas viven cada día. Un miedo silencioso, pero constante, que se mete en la cabeza cuando te ves en el espejo, cuando escoges qué comer, cuando alguien hace un comentario sobre tu cuerpo. Un miedo que pesa y que a veces parece imposible de soltar.


Pero la pregunta es… ¿de dónde viene realmente este miedo?


Cuando engordar no es solo engordar


Si lo piensas bien, ¿por qué engordar nos asusta tanto? ¿Por qué la idea de que nuestro cuerpo cambie nos genera tanta ansiedad?


Porque, en realidad, no tenemos miedo al peso en sí mismo, sino a lo que significa para nosotras.

Desde pequeñas, hemos recibido mensajes que nos enseñaron que estar delgadas era algo bueno y que engordar era algo malo. Mensajes que llegaban en forma de comentarios, de miradas, de comparaciones…


🔹 Cuando eras niña y alguien te dijo que “te estabas poniendo gordita” como si fuera algo vergonzoso.

🔹 Cuando en casa se hablaba de dietas y “cuidarse” para no engordar, como si fuera una obligación de por vida.

🔹 Cuando viste cómo aplaudían y alababan a alguien por bajar de peso.

🔹 Cuando aprendiste que ciertos cuerpos eran más dignos de amor, de éxito, de aprobación.


Así, sin darte cuenta, fuiste asociando la delgadez con cosas buenas: ser aceptada, ser querida, sentirte suficiente.


Y el miedo a engordar no es más que el miedo a perder todo eso. A perder estos privilegios.


El precio invisible de vivir con este miedo


Vivir con miedo a engordar no significa solo evitar ciertos alimentos o pesarte todos los días. Va mucho más allá. Significa…


💭 Tener una voz en tu cabeza que te dice qué puedes o no puedes comer.

💭 Sentir culpa después de cada comida, como si hubieras hecho algo malo.

💭 Analizar cada cambio en tu cuerpo con una mezcla de miedo y frustración.

💭 Pensar que si engordas, la gente te va a juzgar o te va a querer menos.

💭 Sentirte agotada mentalmente de estar en esta lucha constante.


Y lo más duro es que, incluso cuando haces “todo bien”, cuando comes lo más "sano" posible, cuando te controlas, cuando evitas ciertos alimentos, la sensación de inseguridad sigue ahí. Porque el problema, realmente, nunca ha sido la comida o el cuerpo.


El problema es la relación que hemos aprendido a tener con ellos.


Pero no es tu culpa


Si te has sentido atrapada en este miedo constante, quiero que sepas algo importante: no es tu culpa.


No llegaste a este mundo con el temor de engordar ni con la creencia de que tu valor depende de tu peso. Lo aprendiste de años de mensajes confusos, presiones externas y normas que te hicieron pensar que tu cuerpo y lo que comes son un problema.


Pero eso no significa que debas vivir con este miedo toda tu vida. Lo que nunca te dijeron es que tu cuerpo tiene el derecho de cambiar, y que sigues siendo tú, sin importar lo que eso implique. Que tu peso no define quién eres ni cuánto vales. Que la comida no es algo que debas temer o controlar. Que el control extremo solo te roba la paz que en verdad mereces.


Porque, al final, la verdadera libertad no está en alcanzar un “peso ideal” o llevar una alimentación "super sana", sino en soltar el miedo que te hace pensar que no eres suficiente tal y como eres. La paz llega cuando dejas de luchar con tu cuerpo.


¿Cómo empezar a soltar el miedo a engordar?


Sé que no es fácil, pero aquí tienes algunas preguntas para empezar a reflexionar:


🔹 ¿De dónde viene mi miedo? ¿Cuándo empecé a creer que engordar era algo malo?

🔹 ¿Qué creo que significa engordar? ¿Realmente define quién soy?

🔹 Si nadie opinara sobre mi cuerpo, ¿seguiría preocupándome tanto?

🔹 Si mi mejor amiga sintiera este miedo, ¿qué le diría? ¿le hablaría de la misma forma en la que me hablo yo?


No tienes que tener todas las respuestas ahora. Pero cuestionar estas ideas es el primer paso para empezar a liberarte de ellas.


No estás sola


Si has leído todo esto y sientes que estoy hablando de ti, quiero que sepas algo: te entiendo.

Sé lo que es sentirte atrapada en esta lucha. Sé lo que es vivir midiendo cada comida, cada gramo, cada talla de pantalón. Sé lo que es sentir que nunca es suficiente.


Pero también sé que sí hay una salida.


Y no se trata de encontrar la dieta perfecta ni de seguir más reglas. Se trata de empezar a cuestionar lo que te enseñaron. Se trata de darte el permiso de comer, de disfrutar, de vivir sin miedo. Se trata de aprender a mirar tu cuerpo con más amabilidad.


No es un camino fácil. Pero es un camino que merece la pena. Y lo mejor es que no tienes que recorrerlo sola. Estamos aquí para ayudarte con lo que necesites. Te mando un abrazo enorme.

 
 
 

Comentarios


bottom of page